Safo


Entre las algas
que acunan las corrientes,
sobre un fondo de coral,
yazco
envuelta en tu recuerdo
anclado en dársenas remotas,
sordo a este mi canto que te sueña
bajo salobres olas de Leucada.

Mas te espero,
fundida en el abrazo que te evoca,
inmersa en el formol del deseo,
amor que derrite el rígor mortis
y acucia a mi inmortalidad.

La plenitud lunar, en esta fosa de linfas,
acaricia mi fe para seguir venerándote,
Faón, dios de mis días, el de los ojos de mar,
mar en donde espero,
amante,
el beso de tu muerte.


Laura Gómez Recas


· Safo espera, bajo el mar, la llegada de su amado Faón, que se arrojará al mar en su busca, cuando entienda que el amor que ella le profesaba era extraordinario, según el final escrito a esta historia por Carlos Serra.

2 comentarios:

  1. ... hada, amapola, cuarto creciente... mi poeta... absolutamente tú... allá donde vayas, estaré contigo... buscando esa plenitud lunar...

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  2. Querida Laura:

    Después de ecribir un texto de inacabables frases los duendes de Internet se lo llevaron quizá al Olimpo, porque sobre el tema trataba.

    Total, resumiendo, te decía la grata lectura de tu poema con relación a la leyenda que te conté de Safo y Faón, cuyo final modifiqué a mi antojo dado que creo tener el mismo privilegio que los poetas de aquellos tiempos.

    Existió Safo, cierto, pero cada uno contó su historia según le pareció, pues soy uno más y prefiero un final que premie el gran amor de la poeta.

    Te quedo agradecido por esos versos en boca de Safo qué, además, me han gustado mucho porque has sabido enlazar muy bien con la fábula.

    Un gran abrazo y todo mi afecto, amiga.

    Carlos
    _____________

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