Es perfecta la angostura de luz
que produces en mí cuando me mientes,
es un choque de estrellas en la sangre,
un embudo en espiral, cada vena,
una hambruna de ti desesperada
en la llanura inmensa de mi boca.
Algo de ti se aleja o se me pierde,
algo de mí se queda o se te pierde
entre cada sintagma enmascarado...
entre cada sintagma enmascarado...
algo que sólo yo sé dónde vive,
algo que sólo a ti quería darte.
Laura Gómez Recas
Fotografía: Laura G. Recas


Gracias Laura por visitarme y comentar.
ResponderSuprimirBello poema este,como todos...
Un besote.
Te “conocí” en Ámbito Cultural de Valencia. Fue en el mes e mayo. Yo me acerque para que me dedicaras un pliego que suelen hacer y repartir en estas ocasiones.
ResponderSuprimirTu dedicatoria, como tu poesía —no podía ser de otra forma— me impacto.
Después lo perdí, desapareció entre montañas de libros tras tiempo buscándolo ha aparecido hoy. He recuperado una joya, una gran emoción (al recuperar tu nombre y llegar hasta aquí) al poder leerte ahora y para siempre. Y un anhelo, el poder verte y escucharte recitar cuando sea posible en futuros encuentros literarios.
Soy el único motorista que allí asistió —aunque sin moto— un toque de rebeldía entre las sillas. Es lo que me dedicaste y siempre agradeceré.
Un abrazo Laura y si no te importa, te sigo.
Carlos, visitarte siempre es estimulante. Gracias por tu agradecimiento.
ResponderSuprimirUn beso
Laura
ShiroDani... no recuerdo a nadie con ese nombre... :o) Pero sí recuerdo el toque de rebeldía. ¡Claro!
ResponderSuprimirTodo esto que me dices, para mí, es algo casi mágico. Muy, muy especial.
Gracias, muchas gracias.
Laura
Bueno, es cierto. Me llamo Daniel y así me lo dedicaste. Shiro es mi apellido “Castillo” en japonés. Otra afición que me llena a ratos, la cultura japonesa.
ResponderSuprimirMágico es, cierto, y hermoso. Espero que así sea por mucho tiempo.
Desde Valencia, un abrazo.
Angostura de luz...bueno todas las imagenes de los seis primeros versos, magníficos.
ResponderSuprimirGracias.
Vaya, Laura, enhorabuena. Nunca antes ha sido así explicada una mentira. Estupendo, Laura. Qué bien lo pasarán los que te escuchen en el Sidecar. Besos.
ResponderSuprimirLos seis primeros versos son excepcionales, son para enmarcarlos y ponerlos en lugar destacado.
ResponderSuprimirBesos.