Déjame pensarme dentro del baile
de las hojas amarillas…
No deseo templanza de razón,
ni extraviar la mirada
curvando el horizonte de las aguas.
Déjame balancearme en el gozo
que confiere el azar
al radiante descenso hacia la muerte…
al radiante descenso hacia la muerte…
Laura Gómez Recas
Fotografía: Jaime G. Recas
Fotografía: Jaime G. Recas

En mitad del amarillo se curva el mundo, Laura. El azar nos acerca a muerte, nos acerca a la vida. Buenísimo poema. Mi beso.
ResponderSuprimirUn tiempo pasado trae las hojas amarillas, tiempo vivido mirando en la lontananza de la vida, para sentir el gozo del tiempo vivido…
ResponderSuprimirUn cálido abrazo
Las hojas amarillas, rojas, marrones del otoño son la semilla de una primavera potente, intensa y radiante.. que siempre llega, siempre .
ResponderSuprimirGracias por compartir tu poema, Laura, es muy bello.
Un abrazo.
Laura es un placer siempre recibir la perfumada brisa de tu comentario.
ResponderSuprimirTe admiro siempre.
Un beso.
Nuestro blog cumpre 3 años y nos gustaría de poder tener tu presencia en nuestro Farol.
ResponderSuprimirAcepta un pedazo de pastel y una copa de champán y hace con nosotros un brindis por muchos años más de buena y sana Amistad.
Besitos y abrazos de
Argos, Tétis y Poseidón
Um Farol chamado Amizade
Mirando ese balanceo te imagino. Bajo bóveda de roja arbolada. Sobre hermosa muerte amarilla.
ResponderSuprimirQue hermosura de otoño el tuyo.
El último verso agarra por sorpresa al lector y más después de esa palabra, "radiante". Gran poema.
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