Daría Rolland Pérez reseña Noviembre y otros lugares

 

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Unos apuntes sobre el libro "Noviembre y otros lugares" de Laura Gómez Recas, Erato Ediciones, Madrid, 2026


                                                            Ver es ya un acto de lenguaje
                                                             (Maurice Merleau-Ponty)

A ver es precisamente a lo que nos invita Laura Gómez Recas en su último libro "Noviembre y otros lugares". Digo bien, nos invita a ver y no a mirar, porque mirar es algo que todos hacemos casi continuamente y la mayor parte de las veces sin llegar a ver ni torta y no por miopía física. Ya que ver es no solamente un acto de agudísima percepción, de percepción trabajada, sino un acto en el que, esencialmente, se manifiesta la cultura de quien es capaz de hacerlo. Y ese es el caso de Laura que tiene a bien en su libro permitirnos acceder con ella a esa maravillosa capacidad de visión. Una visión personal e incluso íntima de lo real. Porque con ese insólito esfuerzo de atención que realiza unido a una sensibilidad estremecida, ella ve lo que nosotros no vemos, es decir, siente lo real, lo descifra, lo desvela, lo desoculta y lo hace suyo, no con la intención de guardarlo, sino para ofrecerlo pues "Noviembre y otros lugares" es, en efecto, una verdadera ofrenda.

Como no estoy segura de poder explicar bien la diferencia entre mirar y ver, me permitiré dar un pequeño ejemplo, un poco humorístico, y recurriré para ello, como suelo hacerlo a menudo, a Cervantes. Cuando Don Quijote, en la gran llanura por la que andaba algo descarriado, veía gigantes en vez de molinos, era ante todo porque miraba con los ojos de su cultura personal. Pues como desaforado lector que era, había leído muchísimos libros, libros un poco basura, también hay que decirlo, libros de caballerías, que era por entonces lo que se llevaba y, por cierto, si se me permite la digresión, lo que se sigue llevando. En esos libros, los gigantes se paseaban por el mundo dando zancadas, poniendo zancadillas, peleándose, insultándose, enamorándose de las gigantas, en fin cumpliendo con su vida descomunal, y las descripciones de los libros que Don Quijote leía eran tan sumamente realistas y emotivas que el ocioso hidalgo llegó a creer en ellos con una fe de carbonero. Por el contrario Sancho Panza, devoto acompañante pero siempre metiendo la pata y contradiciendo a su amo, en vez de ver gigantes, solo veía la insípida realidad que se presentaba ante sus ojos, a saber: viejos y humildes molinos encalados, con desconchones en la pared, surgiendo aquí y allá en el secano del paisaje manchego con sus chirriantes aspas movidas por la brisa. Y si Sancho veía molinos y no gigantes, era porque en su vida jamás había leído un libro basura como Don Quijote pues era analfabeto. Por lo tanto de gigantes y de gigantas, de damas y caballeros andantes, no sabía, ni pum. Por ello no podía ver lo mismo que su afable pero chiflado amo.

Pero volviendo al libro de Laura, desde la primera página, lo que es evidente, además de la extraordinaria substancia poética de la lengua utilizada, es la vasta cultura de la autora. Al contrario de Don Quijote, no ha leído libros basura, pues los autores que cita, los que han nutrido su mente y su corazón, los que han fertilizado su imaginario, son los más grandes. Por eso, la poeta viajera se mueve en los diversos países visitados como Pedro por su casa, arropada por sus vastas lecturas, por su cultura artística e histórica y por todo lo que su experiencia de gran lectora le ha permitido adquirir. Siempre alerta y ojo avizor para ser capaz de descifrar los significados que la realidad le ofrece. Y eso es, a mi parecer, absolutamente necesario para escribir un libro de la envergadura de "Noviembre y otros lugares". Pues por muchos dones poéticos que tenga una persona, sin una vasta cultura es prácticamente imposible que se presente a sus ojos, cegados por la dejadez de la ignorancia, ninguna visión, es decir, ninguna alta comprensión de lo real, de lo humano o de lo artístico. 

Por eso reconocemos esos “lugares” que la poeta convoca en su libro como sitios posibles en donde pensar y donde existir aunque solo sea durante la lectura del poemario. En él, muy sutilmente, aparece por ejemplo la filosofía voluntarista algo orteguiana, a propósito, por ejemplo de la célebre y empinada escalera de  Montmartre, fotografíada por Brassaï: “Afrontarla requiere el dominio de los pasos y el fuelle fiel de los pulmones”. Casi na.

Y aún más sutil, sin gesticulaciones, aspavientos, o palabrabas de odio, aparece el escándalo del Mal, con una frase honda y certera utilizando la idea que le procura la visión de  las horribles gárgolas de Notre-Dame: “Qué desgracia ser gárgola entre tanta belleza”. O bien una bonita ocurrencia para definir la dicha, con la ayuda del Carrussel parisino: “La felicidad es girar con la sonrisa infantil de un semi-dios volador”.

Y así, podría señalar decenas de citas, cada una de ellas adecuada al lugar que este libro - que no es un libro de viajes, pero sí de eterna viajera - nos ofrece. Pero puesto que soy parisina de adopción me atendré solo a París, porque al haber pateado muchas veces esta urbe, me doy bien cuenta de lo que no he visto ni sentido y que el libro de Laura me permite ver y sentir. Además, los textos que dedica a la ciudad son particularmente hermosos y densos, hasta el punto que he experimentado al leer el texto que dedica a algunos de ellos que “El lugar físico se convierte en memoria maculada por lo espiritual”.

Además Laura, en plena posesión de todas sus capacidades artísticas, no solamente escribe con el esmero que su conciencia de escritora le exige pero es también, con legítimo empoderamiento, consciente de su acción de lírica, y de filósofa, mostrando, con excelencia, que la poesía también es razón, construcción, rigor. Y esa conciencia suya, ese acertar con las palabras precisas, esa tan difícil de lograr exactitud, nos conduce por parajes de ensueño y nos ayuda sobre todo a no perder detalle de ellos, tan reales y visibles como irreales e invisibles. Y deambulamos pues con su libro “sin perdernos” de París a Roma, de Roma a Atenas, de Atenas a Turquía o a Venecia…de nosotros mismos a la lengua, el más hondo y fértil de los lugares. Y descubrimos o redescubrimos esos sitios del mundo, esas geografías sagradas que merece la pena visitar, revisitar y, al unísono con Laura, leer. 

Además,  con su perspicacia de mujer libre y advertida y su saber de qué va la literatura hoy en día, Laura Gómez Recas ha escrito un libro moderno, absolutamente moderno, como lo quería Rimbaud, un libro para los lectores de ahora, porque es a la vez denso y breve, hondo sin pesadez, ligero sin frivolidad, que sin ser de haikus, o de aforismos, nos hace, a veces pensar en ellos. Un libro tanto para el lector advertido como para el curioso. Un libro que se puede leer de un tirón o pausadamente, texto por texto en una resplandeciente tarde de verano o en una del brumoso noviembre. Un libro que es necesario leer y releer para retirar de él su “substantifique moelle” como diría Rabelais, es decir para comprender su complejidad, sus referencias y su arte. Además, el único personaje con quien tenemos que trabar conocimiento, es el delicado yo poético que no se exhibe, que está solo ahí como un ilustrado guía y si dice algo de sí mismo, lo hace con un pudor infinito, pues está atento solo a cumplir con su misión: llevarnos de la mano como niños maravillados a visitar esos lugares reales o irreales, físicos o espirituales, duros o tiernos, poéticos ante todo, para que esta vez, y definitivamente, no los volvamos a olvidar.

"Bésame, París".

Daría Rolland Pérez

Noviembre y otros lugares




PRESENTACIÓN
Biblioteca M. Eugenio Trías


Lunes 13 de abril de 2026. En la sala Taller de Ideas de la Biblioteca Eugenio Trías de Madrid, presentamos este libro, Noviembre y otros lugares (Erato Ediciones). 

Mi agradecimiento a todos los que pudieron asistir, setenta personas que optaron por estar presentes, y a todos los que no pudieron acudir. 

Fue una tarde llena de emoción en la que el libro creció entre mis manos hasta que dejé de tenerlo para mí. Ahora es de todos. 

Es un libro de emoción y de memoria. Pletórico de verdad y sentimiento y escrito con rigor literario.

Ahora, ya es de todos vosotros y, como el rojo de la sangre, es nube que tinta de emoción los lugares que alguna vez visitamos.  


Mi agradecimiento a Rafael Castillo, editor, que ha confeccionado un libro casi artesanal con unas calidades fuera de lo común y con el que ha sido muy cómodo trabajar. También a Carlos Doñamayor, el presentador, que dio una lección de buen hacer y de exhaustividad a la hora de analizar el contenido de Noviembre y otros lugares y cuya cercanía ha sido sustancial para mí. Y, por supuesto, a Carlos Vázquez, artista plástico, que creó para este libro esa nube de color rojo que flota sobre el libro y su contenido y que es la exacta metáfora de lo que representa.





Noviembre y otros lugares. Presentación



 El día 13 de abril, presentaremos un nuevo libro con un título especial. Un libro viajero, que no de viajes, como la nube carnal que le precede en su cubierta y que nos cuenta que todo el que transita se alimenta de los lugares por donde pasa o los tinta de su propia sangre."

De aquellos lugares que en el mapa no pudieron ser nunca pintados y cuyo horizonte se tornó la línea inexacta de un electrocardiograma del otro corazón, el que no bombea sangre, sino los pulsos de un alma que deambula. Y recordad que, como escribió J.R.R. Tolkien, no todos los que deambulan están perdidos. 

El lunes 13 de abril, el editor, Rafael del Castillo, el presentador, Carlos Doñamayor y la autora intentaremos conseguir que muchos lugares sean poesía. La cubierta es obra de Carlos Vázquez, Nube roja (tinta sobre papel). Y no podría ser más explícita. 

Os esperaremos en la Biblioteca Pública Municipal Eugenio Trías.

Umbral Poético. Recital de invierno


 Recital de Invierno

UMBRAL POÉTICO

Grupo de Poesía del Aula de Encuentros
Círculo de Bellas Artes
Madrid


Miércoles, 18 de febrero de 2026
Sala Ramón Gómez de la Serna

 TERTULIA ARCO POÉTICO


LECTURA DE JOSÉ MARÍA HERRANZ

Presentado por Laura Gómez Recas


***

Coordinación: Pepa Nieto

Jueves, 22 de enero de 2026






TERTULIA ARCO POÉTICO

LECTURA DE JOSÉ MARÍA GARRIDO

Presentado por Laura Gómez Recas


***

Coordinación: Pepa Nieto

Jueves, 20 de noviembre de 2025




Presentación de "Los mitos incendiados", de José Mª Herranz

 

FILANDÓN LITERARIO DE RETIRO

Biblioteca Elena Fortún


Presentación del libro Los mitos incendiados

de José María Herranz


Introducción: Laura Gómez Recas


30 de octubre de 2025

***

Dirección: Antonio C Colino 

Coordina: Evaristo Cadenas




Para ver el vídeo del acto haz clic aquí




LUZ DE LA PALABRA Recital

     


LUZ DE LA PALABRA

Recital de verano 

Grupo de Poesía del Aula de Encuentros 
del Círculo de Bellas Artes
(Madrid)

Sala Ramón Gómez de la Serna

25 de junio de 2025

A las siete de la tarde




                                                     

Lectura en La Tertulia Orillas de Ávila


 Lectura de

LAURA GÓMEZ RECAS


Orillas de Ávila
C/. Caballero de Gracia, 18


Martes, 13 de mayo
a las siete de la tarde








Presentación "Los mitos incendiados", de José Mª Herranz




El jueves 8 de mayo, presentaremos un libro extraordinario, fuera del canon poético actual, libre, provocador y excepcional.

Los mitos incendiados es el último poemario que publica José María Herranz.

Lo ha hecho con la Editorial Los Libros del Mississippi, editorial a la que le une incluso su propia historia.

                                               ****

Será en el antiguo Dinosaurio de Ave María, en Lavapiés: Taberna Garibaldi

*Se ruega llevar cerillas o chisqueros.                                                                                       




Luminosa andadura. Homenaje a Teodoro Rubio

Los delfines del destierro


En el siglo XVII, tuvo lugar el Pleito de los Delfines y Calderones. Los pescadores de la parroquia de Candás del concejo de Carreño, denunciaron a estas criaturas de la mar ante el obispo de Oviedo porque se comían la pesca y destrozaban las redes. El juicio se celebró en el mar. El abogado defensor alegó que ellos estaban allí desde mucho antes que los hombres, pero el fallo fue a favor de los candasinos y la sentencia se les leyó a los delfines. Éstos la acataron y desaparecieron para siempre. 
 
Teodoro Rubio amaba Candás, a esta villa le unía su historia personal. Teo había dirigido unas colonias infantiles allí, lo había hecho en muchos otros lugares, pero Candás era un territorio de recuerdos especialmente hermosos para él. Por esa razón, decidió que era el lugar idóneo para llevar a cabo un proyecto muy deseado por él: unas jornadas culturales que se desarrollaran en torno a la poesía. Con la voluntad firme que le caracterizaba, en 2002 cumplió su sueño y, a primeros de septiembre, tuvo lugar el primer encuentro: Jornadas Literarias Mar adentro. Para Teo, estas jornadas pretendían ser un lugar de convivencia y de intercambio entre poetas contemporáneos del mar y de la tierra, como dijo él una vez; donde se pudiera rendir homenaje a escritores que dejaron “honda huella en nuestros corazones”, como Antonio Machado, Leopoldo Alas (que residió en Carreño), Rafael Alberti, Miguel Hernández… 
 
Y levantado el sueño, éste perduró en el tiempo hasta que fue posible. Durante las Jornadas, Teo coordinaba a un nutrido grupo de Asturias y, a otro, llegado del resto de España. Cada año, se profundizaba en la poética de un poeta, ya fuera desaparecido o vivo. Éstos últimos eran invitados y participaban de la convivencia y de las actividades de las Jornadas, donde la música era un elemento, también fundamental. Ángel González, Carlos Murciano, Paca Aguirre, Luis Eduardo Aute, Aldo Méndez, José Luis Ferris, Juan Carlos Mestre, Juan Luis de Torres, incluso la poesía urbana del rap de Domingo Antonio Edjang Moreno, más conocido por El Chojín , son algunos de los que fueron protagonistas de estas Jornadas. 
 
Teo, que era un gran aglutinador, un alma capaz de encontrar la concordia de forma natural, alimentó con su talante la convivencia de los participantes asturianos y de los llegados desde otros puntos del país. Y elaboró un discurso académico y serio para las Jornadas. De manera que el intercambio de ideas y conocimientos fuera enriquecedor para todos: para los invitados y para los asistentes. Había ponencias, conferencias, recitales… Un acto especialmente valioso era un recital, titulado “Salomas a la mar” que tenía lugar en el espigón del puerto pesquero. Saloma es un canto cadencioso que los marineros usan para acompasar el esfuerzo de todos durante la faena. Así, los poetas lanzaban sus salomas, sus poemas, hacia la mar fortaleciendo el ánimo grupal. Acompañados por los gaiteiros, en el Paseín, se instalaba un escenario en el que tenía lugar otro acto vespertino, donde la música acercaba a los candasinos y despertaba su interés. Los dos días, gracias también al Ayuntamiento de Candás, eran gratificantes y, por supuesto, un caldo de cultivo importante para lazos y relaciones futuras entre los participantes. Mar Adentro era un lugar de conocimiento, pero también de unión y diversidad. 
 
Durante un fin de semana, la cordialidad y la cultura se hicieron protagonistas a la orilla del mar gracias a él. Y por eso, todos los que disfrutamos de ello, le estaremos eternamente agradecidos por los gratos recuerdos, por las risas, por la complicidad y por los caminos insospechados encontrados a través de la palabra. 

“¡Palabra, qué grande eres, palabra!” 
 
Ahora, “está de luto el mar. Los marineros / escriben epitafios / a estribor de las naves / con salomas de niebla”. 
 
Hoy he comprendido que aquellos días de septiembre se llamaron Mar adentro porque quizás, adentrándose con los versos en el mar, Teo deseaba encontrar los delfines del destierro. 
 
 
Laura Gómez Recas
Texto entrecomillado: Teodoro Rubio




 

Presentación de Los ejes del astro, de Joselyn Michelle Almeida



Presentación del libro
"Los ejes del astro"
 de Joselyn Michelle Almeida
Editado por Libros del Mississippi

Tertulia Literaria Eduarco Alonso
Casa Castilla-La Mancha
Martes, 18 de febrero de 2025