
Desmembrado el átomo en el que sacias tu sed de materia,
queda la sombra,
la sequedad de la carlina,
lo fugaz del aire,
la ventaja amarga...
mi adiós.
Laura Gómez Recas
Olvida el mundo que estremece el alma y la aclimata a la soberbia y en el que la vanidad unge lo que somos piel adentro. Ven y desnúdate, relaja el músculo de la pose y mira hacia dentro, hacia el derroche de luz que alumbra la única verdad que te sostiene.